¿Cómo te imaginas el trono de Dios? Considera a alguien del que siempre percibes su espíritu de juicio, o a alguien que continua teniendo resentimiento contra ti. O quizás haya alguien que conoces que invariablemente esté demasiado ocupado. Ahora piensa en alguien que es exactamente lo opuesto a lo mencionado: siempre está abierto hacia ti, es rápido en brindarte su atención. De cómo percibes y experimentas a alguien invariablemente influirá en cómo le responderás. De la misma manera, el cómo vislumbres el trono de Dios y cuán aceptado te sientas en su presencia determinará definitivamente la magnitud de tu deseo hacia él.
DETALLES 119 páginas, tapa flexible, Editorial Vida
Autor: Andrew Murray
Clasificación: Vida Cristiana |